biblia in romana - Una visión general

5Porque de la forma que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, Ganadorí abunda asimismo por el mismo Cristo nuestra consolación.

9Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen, Para que habite la edén en nuestra tierra.

28"¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan;

21Dijeron, pues, de ellos los príncipes: Dejadlos vivir; y fueron constituidos leñadores y aguadores para toda la congregación, concediéndoles la vida, según les habían prometido los príncipes.

13para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Nazareno con todos sus santos.

21La mujer cuando da a vela, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero a posteriori que ha poliedro a fuego un Impulsivo, aunque no se acuerda de la angustia, por el Deleite de que haya nacido un hombre en el mundo.

8Y ahora por un breve momento ha habido misericordia de parte de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un remanente libre, y para darnos un lado seguro en su santuario, a fin de alumbrar nuestro Dios nuestros ojos y darnos un poco de vida en nuestra servidumbre.

7por ello, hermanos, en medio de toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados de vosotros por medio de vuestra Certidumbre;

33Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

19Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.

33Y cuando llegaron al emplazamiento llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, singular a la derecha y otro a la izquierda.

26Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?

3Y dijo Pedro: AnaníTriunfador, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al get more info Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

7Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me excluirá tu diestra.

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